Complejo de Jonás o miedo a nuestra propia luz

«Tememos lo mejor de nosotros mismos casi al mismo nivel que tememos lo peor»    A.Maslow

¿ Alguna vez, cuando el profesor preguntaba en clase y sabías la respuesta, no has querido levantar la mano? ¿ Te ha ocurrido que cuando estabas a punto de alcanzar un objetivo exitoso, te has venido abajo, y de alguna manera lo has echado a perder? ¿ Alguna vez has deseado ser la mujer/ el hombre invisible, para salvar al mundo desde el anonimato? ¿ Cuando ha llegado el momento de liderar algo, para lo que estás muy capacitado, has pensado: ¿ Quién yo?, Ni de coña?…

Cuentan las escrituras que un buen día, Dios, Jehova, el creador, el jefe, el mentor… ( utilizar a gusto del consumidor) llamó a Jonás y le encargó la misión de ser profeta en una tierra donde gobernaba el mal.

Jonás, ante la llamada, respondió algo así como:

– ¿ Quién YO? Ni de coña….

Y trató de huir de su destino, de su misión, de su propósito… escondiéndose en un barco, al que casi hace naufragar, al provocar una tormenta de enormes dimensiones, poniendo incluso en riesgo a los que trataban de cobijarle y, a los que visto lo visto, no les quedo más remedio que arrojarle al mar, donde fué engullido por una ballena que le mantuvo dentro de su vientre por tres largos días con sus tres largas noches…. Hasta que aceptó su destino.

Y esta es la historia que inspiró a Frank Manuel y al gran psicólogo humanista Abraham Maslow, para dar nombre a lo que conocemos como el Complejo de Jonás, y que, pese a que no es un término que nos resulte muy familiar, está bastante extendido entre la población, fundamentalmente, en las sociedades occidentales donde la exhibición y puesta en marcha de los propios talentos, es a menudo castigado y castrado desde la infancia.

Maslow defendía con vehemencia que el ser humano nace con una serie de potencialidades que hacia la mitad de su vida necesitará desarrollar, alcanzando así la cúspide de la pirámide de necesidades básicas que tanta fama le aportó, donde se encuentra la autorrealización.

Al respecto, decía a sus alumnos:

«Si, deliberadamente, planeáis ser menos de lo que sois capaces de ser, os prevengo de que seréis profundamente infelices para el resto de vuestros días» 

O con un lenguaje más coloquial a la par que alegórico vino a decir:

Como no espabiléis os veo dentro de la ballena al menos 19 días y 500 noches«

Para tratar de definir este fenómeno, Maslow recurre al término psicoánalitico de Neurosis, que sería la manifestación simbólica  de la oposición entre el deseo inconsciente, y las defensas que lo rechazan. En el caso que nos ocupa, la lucha entre nuestra potencialidad y las defensas que se activan para no desarrollarla.

¿ Qué nos hace activar esas defensas? Si alguno se siente identificado con las preguntas que he formulado al comienzo del post, sabrá sin lugar a dudas,  que aunque no puedan definir ese bloqueo que experimentan, se haya presente el MIEDO.

Pero, ¿ miedo a qué, si conoces la respuesta?, ¿ miedo a  qué si ya lo tenías hecho?, ¿ miedo a qué si estás más preparado que nadie? ….

Pues ya lo sabéis, miedo a brillar….también denominado » miedo a la propia grandeza» o «huida del propio destino»

Hablaba unas líneas atrás de que es un fenómeno más occidental ya que es una sociedad en la que el éxito se valora de la misma manera en que se castiga…

Ya desde pequeñitos el que levanta mucho la mano en clase es el que más «collejas» recibe, mientras que desde casa se nos exige que brillemos y saquemos las mejores notas. Eso sí cuando venga visita,  no te pases de listillo que nos dejas en ridículo…. Y si además, hemos crecido en una sociedad marcada por el pecado y la culpa, veremos en la realización de nuestras potencialidades el pecado del orgullo.

Así el primer miedo que encontramos es el miedo al orgullo desmedido, que viene acompañado del miedo a ser juzgado ( por Dios, por la familia, por los compañeros, por la sociedad…) que trae de la mano el miedo a equivocarnos o incluso el miedo al delirio ( ¿ quén yo? ¿ no estaré flipando y ese no será mi papel? ¿ yo, con la cantidad de defectos y carencias que tengo?)

Ya hemos comentado en anteriores post, que para la PNL todo comportamiento, por contradictorio que nos parezca, tiene una intención positiva, y desde esta perspectiva, la intención positiva de esta actitud de autocastramiento, consistiría en la defensa contra los delirios de grandeza,contra el orgullo desmedido y contra el juicio ajeno…

¿ Qué hacemos pues para salir adelante a pesar de este miedo? La PNL nos ofrece técnicas, como la RECONCILIACIÓN DE PARTES de la que hablaré en un futuro post o el Reencuadre del que hablábamos en el post anterior.

Una forma de reencuadrar esos talentos, es acercarnos a la postura de las sociedades orientales y considerarlos un servicio a los demás, en lugar de pensar en ellos como algo para el lucimiento personal. Esta forma de entenderlo, de ver en ellos la oportunidad de contribuir a un mundo mejor, de comprender que todos y cada uno de nosotros tiene sus propios talentos para contribuir a ello, y que reconocerlo y «tirar para adelante» no es un acto de superioridad sino de humildad, frenará nuestro miedo al orgullo desmedido.

 El «flow» o estado de flujo, terminos muy de moda con la llegada masiva del mildfulness, también está relacionado con uno de los miedos principales que se esconden tras el Complejo de Jonás.

Aquellos que han pasado por él, de alguna manera han estado en contacto con sus talentos, de forma consciente o inconsciente, ese estado de concentración plena, de fluir mientras ejecutamos una tarea, ocurre porque estamos en consonancia con nuestra propia esencia, con nuestros propios talentos. Tanto que pasa el tiempo y ni nos enteramos, tanto que desconectamos de todo alrededor, tanto que ni le preparamos la cena a nuestros hijos….

Y ese es el segundo miedo que articula este complejo: El miedo a ser desgarrados, descontrolados, destrozados y desintegrados.

Las intenciones positivas de este miedo tendrían una faceta de «ahorro de energía» ( se emplean muchos recursos energéticos) y por otro lado una faceta «ecológica» o cómo el desarrollo de nuestros talentos incide de manera negativa en nuestro entorno.

Lo que está claro es que no podemos vivir toda la vida dentro de la ballena, ocultándonos de nosotros mismos y del sentido de nuestra vida, porque seguiremos teniendo a nuestro Pepito grillo particular gritándonos desde el interior.

– Eh, tú….Sí, tú….que no has venido a esto….

Y ay….. ¿acaso hay algo más doloroso que la voz de nuestro Pepito sabiendo que tiene razón?

El Coaching es una herramienta genial para trabajar con nuestros talentos y el miedo a ejecutarlos, como muestra os dejo un fragmento de la película Coach Carter en la que se describe a la perfección este complejo.

Comparto también un audio de una entrevista, donde la psicóloga Virginia Gewel, nos habla de esto de forma muy amena.

Y para terminar de forma simbólica y musical voy a dejaros un videoclip de mi cantante favorito que nos habla del vacío y la oscuridad que encontramos dentro de la ballena.

 

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