El pequeño tipo 3

El Eneagrama nos aporta un conocimiento bastante preciso de lo que ocurre en el interior de los niños, aunque al no haberse desarrollado por completo su personalidad actúa en forma de tendencias, que en algunos casos, son ya claramente visibles a partir de los 3 o 4 años.

Recurrir a este mapa es una gran ayuda para padres, cuidadores y profesionales de la educación.

Vamos a conocer hoy al niño 3 y como interactúa nuestro propio eneatipo con el suyo.

El mini éxitos

El niño 3, siente que sólo es valorado, y por tanto querido,  en función de sus comportamientos y no de su identidad, por lo que enseguida aprende el arte de hacer las cosas de modo eficaz para conseguir el reconocimiento del otro, y claro, el amor del progenitor.

Su máxima es «sólo el que gana es digno de amor»

Es un niño práctico, enérgico y muy ambicioso, le encanta ser el centro de atención por sus triunfos, para los que no escatima en esfuerzos, y es aficionado a mostrar objetos que demuestren cierto estatus, como ropa de marca, el último juguete de moda…

Muy competitivo, necesita siempre ganar y pone toda su energía para ello.

Pero los éxitos no son suficientes, necesita exhibirlos, necesita que todo el mundo sepa que es el mejor (cómo sino le van a querer…)

En clase suelen ser lideres, los típicos capitanes de equipo o capitanas de animadoras de las películas estadounidenses.

Trabajan bien en equipo pero llevando la voz cantante y pese a su arrogancia encuentran siempre soluciones rápidas al estar tan enfocados a los resultados.

Apegadísimo a la imagen que quiere transmitir en cada momento (la que le acerque a ser «lo más» donde quiera que vaya) cada vez se desconecta más de su propia esencia y es esclavo de sus miles de máscaras.

Proyecta seguridad en su manera de moverse, de hablar (experto en oratoria) y aunque la vanidad está muy presente son personas muy carismáticas que suelen tener un gran grupo de seguidores a los que seduce sin despeinarse.

Lo que le mueve:

El niño 3 busca conseguir lo que tienen los demás, quiere ser el que sobresalga en cualquier circunstancia, y busca ser continuamente admirado por sus logros, sus pertenencias y su imagen.

Lo que detesta:

La inactividad, la lentitud, la mediocridad.

Lo que teme:

Teme no ganar o que sus éxitos no sean reconocidos

Teme las críticas de las personas «importantes».

Teme conectar con las emociones que pueden hacer que pierda la concentración en lo que de verdad importa, «ganar caiga quien caiga»

Lo que le tranquiliza:

Que reconozcan su esfuerzo, sus méritos y sus triunfos

Sentirse apoyado, manteniendo su independencia, por los miembros de su familia

Sus puntos fuertes: 

El esfuerzo y la energía que pone en todo lo que hace.

La capacidad para liderar equipos y hacer que estos obtengan los mejores rendimientos de una forma grata.

Entusiasta, optimista, alegre, divertido, seductor.

Eficaz y con gran capacidad para sortear obstáculos y adaptarse a las demandas del ambiente

Grandes dotes de comunicación

Sus puntos débiles: 

El fin justifica los medios, por lo que a menudo miente o hace trampas si lo considera necesario para obtenerlo que quiere.

Superficialidad en sus relaciones que son a menudo mercantilistas

No conecta con sus emociones ni con los de los demás.

Como ayudarle:

No alimentar en exceso su competitividad y enseñarle a disfrutar de los procesos independientemente de los resultados.

Es importante fomentar la inteligencia emocional en ellos y la importancia de amarse a uno mismo en cualquier circunstancia, por lo que es bueno que le felicitéis sobre todo cuando haga algo simplemente por el placer de hacerlo.

Evitad en lo posible, presumir de sus logros en público, aunque sea lo que más desee, si no va acompañado de frases que valoren su propio Ser y Sentir.

Si tienes un hijo 3 y tú eres…..:

 Progenitor 1:

Tenéis mucho en común como el esfuerzo constante en conseguir los mejores resultados, pero lo hacéis desde distinta necesidad, buscando diferente ganancia, y con otros métodos.

Tú conoces la manera «más correcta» de hacer las cosas, y él la «más rápida», intentarás imponerle tu forma de hacer y él competirá por demostrarte que su manera es mucho más eficaz que la tuya…

Tú, mejor que nadie debes enseñarle que no todo vale para conseguir el triunfo, pero debes hacerlo desde el amor y no desde el sermón moralista al que estás tan acostumbrado.

Él puede ayudarte a disfrutar de las relaciones, a aliviar tu rigidez y a demostrarte que la vida puede ser apasionante.

Progenitor tipo 2:

En los primeros años todo va a ser un camino de rosas, tú estarás encantado de valorar sus triunfos y exhibirle y él estará encantado de ofrecerte su gratitud incondicional, por lo que vuestra relación egóica será idílica.

Pero conforme vaya alcanzando independencia y sus metas se encuentren lejos del hogar puedes sentirte muy abandonado y traicionado y llevar muy mal la separación, es importante que desde pequeño no alimentéis una relación de excesiva dependencia.

Progenitor tipo 3:

Sois idénticos, compartís objetivos, tiempos, creencias y objetivos.

Ambos obtenéis en el otro el reconocimiento y la admiración que tanto anhelais, así que mientras sea pequeño, todo irá sobre ruedas.

Pero es en este periodo donde debéis encontrar un tiempo de calidad para estar juntos alejados de vuestras responsabilidades y de vuestra vida social, podéis hacer excursiones de fin de semana donde compartáis actividad física (ninguno podéis estar» perdiendo el tiempo») que no conlleve competir.

Este vínculo será importantísimo porque conforme vaya haciéndose adulto, es más que probable que entréis en dura competición (sobre todo si sois del mismo sexo o/y os dedicáis a lo mismo)

Progenitor tipo 4:

Tú estás absolutamente asombrado de la falta de sensibilidad de tu hijo mientras que él no puede entender tu falta de pragmatismo y tu orientación a enfocarte en el problema en lugar de en el resultado.

Vuestros ritmos son opuestos así como lo que buscáis en las relaciones, pero ambos, aunque de forma opuesta también, anheláis ser el centro de atención y ambos competís por la mirada ajena.

Puedes enseñarle el valor de lo auténtico y puedes aprender de él el valor de la alegría, de la socialización y del trabajo en equipo.

Progenitor tipo 5:

Tu refugio es tu soledad mientras que el suyo son las relaciones, para ti loe éxitos que no están relacionados con el campo intelectual son frívolos e indignos de reconocimiento, por no hablar de que estás tan metido en tu mente, que no ves los esfuerzos del niño 3 en perseguir tu aprobación, cada vez que exhibe ante ti uno de sus triunfos.

El mensaje que recibe es que si no amas sus éxitos, no le amas a él.

Si no estableces un vínculo fuerte mientras sea pequeño, la separación en la adolescencia y en la vida adulta será total, tu encerrado en tu mente y él en la sociedad competitiva, no tendréis ni tiempo, ni espacio, ni necesidad de estar el uno con el otro.

Progenitor tipo 6:

Sois muy diferentes pero os une una flecha, lo que significa que hay un aprendizaje para ambos.

Tú puedes enseñarle el valor de la lealtad y él puede enseñarte confianza.

Necesita desde pequeño que confíes en él, que valores sus triunfos y no te pongas siempre del lado del perdedor, y que le concedas independencia a pesar de tus miedos.

Tu sentido de pertenencia junto con su gran sociabilidad os permite disfrutar de reuniones familiares donde cultivar la parte emocional de la que los dos estáis bastante desconectados.

Visitad a los abuelos es una buena actividad en común, a él le darán amor incondicional y el reconocimiento que precisa y tú podrás relajar tu hipervigilancia, al sentirte en zona segura.

Progenitor tipo 7:

Ambos sois optimistas, activos, sociales e independientes. de la misma forma que desconectados emocionalmente y muy egocéntricos y narcisistas.

Debes aprender de tu hijo a no tirar la toalla al mínimo obstáculo y él debe aprender de ti a disfrutar de manera más hedonista, olvidándose del resultado.

Necesita que bajes de tu nube y le mires, y le admires, y le felicites, porque de otro modo aumentarás de forma abrumadora su necesidad de reconocimiento en la edad adulta.

Pero recuerda hacerlo con independencia de si gana o pierde, si hace o siente…

Ambos disfrutáis de la acción y la conversación, aprovecha para crear un vínculo fuerte cuando aún sea dependiente porque después vuestra mutua necesidad de independencia puede hacer que la distancia entre vosotros sea insalvable.

Progenitor 8:

Los dos sois muy activos y ambos os esforzáis mucho en el trabajo, por lo que el niño va a sentirse apoyado en su búsqueda concienzuda de obtener resultados.

Además tú estás encantado de que tu cachorro sea el mejor cazador en su hábitat, pero la competitividad de ambos se despertará en cuanto intentes imponer tu jerarquía y tu manera de hacer las cosas.

Ambos necesitáis conectar con vuestro lado emocional y vulnerable y parar un poco el ritmo, así que compartir sesiones de mindfulness, yoga o similares puede ayudaros a tener un vínculo más suave y a expresar mejor vuestros sentimientos.

Progenitor 9:

Compartís flecha y es para tu propio aprendizaje, tu hijo necesita actividad e implicación y es un modelo de decisión y autonomía.

Tus ritmos lentos, tu falta de ambición, y tu narcotización le parecen una falta de amor por tu parte, así como tu resistencia pasivo agresiva al cambio.

Tu hijo va a tirar de ti y puede, literalmente, traerte al mundo de los vivos, pero si no aprovechas la oportunidad cuando aun es pequeño, en cuanto alcance cierto grado de autonomía va a emprender un vuelo que le llevará muy lejos de ti y de tu inacción.

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